
Entre protestas politizadas y mucho interés por parte del público y la crítica especializada, algún escandalete y más del 50 por ciento de artistas mujeres, se desarrolla la semana inaugural de la Mostra italiana de creaciones visuales contemporáneas, que permanecerá hasta noviembre.
Bajo el abarcador título En claves menores –que remite a explorar temas como la reconexión del el cuerpo y los sentidos con la Tierra y los elementos–, se pone en marcha oficialmente el próximo sábado la 61ª Bienal de Venecia. Lo hace en medio de protestas por la participación de Rusia, pero siguiendo de cerca la propuesta en la que trabajó la camerunesa Koyo Kaouoh, descollante curadora de arte y gestora cultural designada para organizar esta enorme muestra en 2024, que falleciera repentinamente en mayo de 2025. No sin haber dejado asentados los lineamientos generales de esta exhibición internacional que ha invitado a más de 100 artistas de todo el mundo. “Hay quienes quieren colonizar la luna y quienes prefieren bailar alrededor”: frase del gran escritor afroestadounidense James Baldwin que Kaouoh adoptó como una de sus fuentes de inspiración.
Una exhibición de pinturas, instalaciones, performances, itinerarios y otros eventos que, según las actuales autoridades, vuelve a poner al ser humano en el centro, redescubriendo el sentido de estar en el planeta. Provenientes de manera equitativa de Occidente y el Sur Global, la selección de artistas cuenta con una mayoría de mujeres: 64, frente a 48 varones, más dos participantes que emplean pronombres neutros.






