
Ali Cherri lleva media vida trabajando con las ruinas, los cuerpos heridos y los paisajes devastados por la historia. El artista francolibanés, con un gran reconocimiento en el mundo del arte contemporáneo, se dedica a explorar qué efectos dejan las guerras en personas, objetos y territorios, y cómo sobreviven los cuerpos a esos conflictos y a las ideologías que nos conducen a ellos. Nacido en Beirut hace 50 años, en plena guerra civil libanesa, Cherri pertenece a una generación criada con una experiencia directa del conflicto. Pero, en noviembre de 2024, la violencia con la que estaba familiarizado desde su infancia regresó a su vida de la manera más brutal.







