
El informe advierte sobre un aumento de la hostilidad oficial, en un escenario global donde más de la mitad de los países presenta condiciones adversas para el ejercicio del periodismo.
La Argentina retrocedió 11 posiciones en el ranking mundial de libertad de prensa y quedó en el puesto 98, en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y los medios, según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF). La caída se explica por el aumento de la hostilidad oficial hacia el periodismo y episodios de violencia contra trabajadores de prensa durante coberturas de protestas.
El descenso se da además en una semana marcada por un nuevo capítulo en ese conflicto, luego de que el Ejecutivo dispusiera restricciones al acceso de periodistas a la Casa Rosada. Para RSF, este tipo de medidas se inscribe en un clima más amplio de deterioro de las condiciones para el ejercicio de la profesión.
El informe advierte que la situación local no es aislada. A nivel global, la libertad de prensa atraviesa su peor momento desde que el organismo comenzó a elaborar este ranking, hace 25 años. La puntuación promedio de los 180 países evaluados alcanzó su nivel más bajo histórico y más de la mitad (52,2 %) se encuentran en condiciones “difíciles” o “muy graves”.






