
La Comisión Europea ha hecho efectiva su amenaza de cortar los fondos europeos a la Bienal de Venecia, en la mira de Bruselas desde que se conoció que Rusia, la principal amenaza al territorio europeo, había vuelto a ser invitada por la organización para participar en el icónico evento cultural italiano. Un portavoz del Ejecutivo europeo ha confirmado el fin de la subvención, dos millones de euros, que se destinaba hasta ahora a la bienal más antigua del mundo, cuya nueva edición se ha visto marcada por la polémica decisión de la fundación que la organiza de invitar tanto a Rusia como a Israel, hecho que ha provocado ya múltiples protestas nacionales e internacionales, incluida la dimisión en bloque del jurado del certamen.






