

Cantaor, número 79, negro listón, de 572 kilos de peso, nacido en Madrid en noviembre de 2020, en la ganadería de Victoriano del Río, es, hasta hoy, el toro de la feria y de muchas ferias. Una pena que su cuerpo esté colgado ahora en una fría cámara y dispuesto para ser fileteado y vendido en una carnicería. No hay derecho, y es injusto que un animal de su categoría no tuviera la oportunidad de volver a la dehesa para esparcir sus extraordinarias cualidades a varias generaciones de toros bravos.
Toros de Victoriano del Río, correctamente presentados, desiguales en los caballos, nobles, sosones y de escasa fortaleza, a excepción del cuarto, cumplidor en varas, pronto en banderillas y excepcional en la muleta, bravo y de encastada nobleza, que recibió el honor de la vuelta al ruedo.
Sebastián Castella: media atravesada (silencio); media estocada _aviso_ tres descabellos _2º aviso_ y cuatro descabellos (vuelta al ruedo).
Emilio de Justo: _aviso_ pinchazo y media estocada (ovación); tres pinchazos _aviso_ siete descabellos _2º aviso_ y un descabello (silencio).
Tomás Rufo: bajonazo (silencio); dos pinchazos, casi entera tendida _aviso_ y un descabello (silencio).
Plaza de toros de Las Ventas. 22 de mayo. Decimotercer festejo de la Feria de San Isidro. Lleno de ‘no hay billetes’ (22.964 espectadores, según la empresa).






