“Mis padres me dieron el móvil y, a partir de ahí, tiré sola; empecé a subir fotografías bastante infantiles: de espalda, de algún paisaje, con alguna amiga. Pero no hacía
“Mis padres me dieron el móvil y, a partir de ahí, tiré sola; empecé a subir fotografías bastante infantiles: de espalda, de algún paisaje, con alguna amiga. Pero no hacía
“Busco pajabro para tributo”, “¿Alguno me presta a su novia para humillarla y pajearme?” o “¿Alguien puede desnudarlas?” son ejemplos de mensajes sacados de grupos españoles de Telegram dedicados a
“Las tildes las pongo siempre y las comas también, pero los puntos no. Y las mayúsculas solo las que me salen en automático”, dice Valeria, de Oviedo, de 15 años.






