
La vicejefa de Gobierno porteño publicó un extenso posteo en X en el que denunció haber recibido amenazas tras sus declaraciones y defendió su postura sobre la identidad de género, aunque matizó parte de su crítica a la Educación Sexual Integral.
Perfil / De ministra del Orgullo BA a vocera porteña contra la ESI y el aborto: la mutación ultra de Clara Muzzio
Clara Muzzio respondió con un extenso posteo en X a la ola de críticas que generaron sus declaraciones de la semana pasada, cuando calificó a la Educación Sexual Integral (ESI) como “una trampa mortal” y al aborto como “la cultura de la muerte”. En el texto, la funcionaria denunció haber recibido, junto a su familia, mensajes que le “deseaban la muerte”, y sostuvo que la reacción en su contra estuvo protagonizada por “periodistas, legisladores y usuarios de redes sociales”.
Según su relato, la frase que desató la controversia —“hay dos sexos, masculino y femenino”— no debería haber generado semejante nivel de hostilidad si se tratara solo de una afirmación biológica. Para Muzzio, la magnitud de las respuestas confirma que esa definición tiene, para quienes la cuestionan, “un enorme significado político” que no están dispuestos a discutir. Interpretó las críticas no solo como un ataque personal sino como la búsqueda de “una sanción ejemplar” que funcione de advertencia para desalentar cualquier cuestionamiento futuro a las políticas de identidad de género.
La vicejefa insistió en que su postura no implica juzgar la orientación sexual de nadie ni contradice la igualdad ante la ley, pero remarcó que adoptar la definición biológica del sexo sí pone un límite al paradigma identitario que disocia la identidad de género del sexo biológico. En esa línea, calificó a las políticas de identidad de género como un “dogma” que se pretende imponer como verdad incuestionable pese a definirse a sí mismo como una construcción social, y que, por lo tanto, según su razonamiento, podría debatirse o modificarse.
Sobre la ESI, Muzzio matizó parte de su crítica original. Reconoció que el programa tuvo “efectos positivos” en la detección y denuncia de casos de abuso sexual contra menores, un dato que definió como “de enorme valor”, y dijo estar convencida de que ese rol de detección temprana debe profundizarse. Sin embargo, sostuvo que sería posible diseñar contenidos específicos para esa función sin necesidad de mantener lo que llamó el “adoctrinamiento ideológico” de los programas actuales, y volvió a citar el aumento de sífilis, gonorrea, clamidia y VIH como evidencia de que la ESI no logró mejorar la prevención de infecciones de transmisión sexual.
En el tramo dedicado a las políticas públicas, la funcionaria reivindicó dos medidas impulsadas durante la gestión libertaria y del PRO porteño: el decreto presidencial que puso fin a los tratamientos de hormonización y a las cirugías de reasignación en adolescentes que hasta entonces se realizaban en hospitales públicos sin autorización obligatoria de los padres, y la decisión del gobierno de la Ciudad de terminar en 2025 con el cambio de sexo en el DNI para mayores de 16 años sin aval familiar, una disposición vigente desde 2021.
Muzzio cerró su descargo rechazando las críticas que la señalan como “conservadora”, un término que dijo no representarla porque, según su definición, vive “un tiempo vertiginoso” de cambio de ideas. Reivindicó el derecho a cuestionar dogmas, revisar los contenidos de la ESI, reclamar el fin del aborto y sostener que la crianza de los hijos es un derecho de las familias y no del Estado.
La respuesta de la vicejefa llega después de que la polémica escalara de la Legislatura porteña al Congreso: el diputado Esteban Paulón le envió una carta documento intimándola a retractarse, mientras que su par Maximiliano Ferraro citó datos oficiales —como los relevados por el Ministerio Público Tutelar porteño— que muestran el rol de la ESI en la detección de abusos contra menores. El propio gobierno de Jorge Macri había buscado despegarse de las declaraciones originales de Muzzio, al aclarar que no representaban una posición oficial.
MC






