
El ejecutivo de Keir Starmer promete reforzar la legislación para regular las plataformas mientras los políticos de Irlanda del Norte se unen para pedir acción contra “agentes de mala fe” que no saben “encontrar Belfast en un mapa”.
Elon Musk, el hombre más rico del mundo y propietario de X, tuitea muchas veces sobre el Reino Unido. No hay rastro público de que el sudafricano y residente en Estados Unidos haya visitado recientemente el país que parece obsesionarlo desde hace años, pero interviene muchas veces en sus debates políticos.
En los últimos meses, llamó a derribar el Gobierno laborista, sugirió que el Reino Unido está al borde de la guerra civil y compartió mensajes incendiarios de los grupos más radicales de extrema derecha. Sus mensajes fueron constantes desde la victoria del laborista Keir Starmer en las elecciones de julio de 2024.
La obsesión de Musk por el Reino Unido fue en aumento desde que compró Twitter, en octubre de 2022, y en particular desde la llegada de los laboristas al poder, según un análisis recién publicado por el Financial Times. En lo que va de junio, casi el 20% de sus mensajes fueron sobre el Reino Unido.
Su cuenta en X es la que tiene el mayor alcance de la plataforma, con más de 240 millones de seguidores. Desde que compró la empresa, los cambios en el algoritmo premian a las voces más extremas y castigan a las fuentes de información de medios y otras instituciones, especialmente si van acompañadas de enlaces.
En plenos disturbios en barrios protestantes de Irlanda del Norte contra minorías, con quema de coches, colectivos y viviendas, Musk utilizó su plataforma para llamar de nuevo a la “lucha”.
El propietario de X comparte en particular las llamadas de las figuras más ultras del Reino Unido a echar a millones de personas del país por el color de su piel, su religión o su origen. Lo hizo después del asesinato de un joven de 18 años en Southampton, en el sur de Inglaterra, a manos de otro británico de religión sij. Y lo volvió a hacer después de que un refugiado sudanés atacara con un cuchillo a un hombre en la calle en Belfast (la víctima está hospitalizada y sigue grave).
Las familias de ambas víctimas pidieron calma a la población y, de manera explícita, que su tragedia no se utilice para alimentar la violencia o la división. Eso no detuvo los disturbios ni la retórica online. Según Musk, la culpa es de los “migrantes asesinos” y “no de las redes sociales”.
“O luchás o morís”, dijo Elon Musk en un acto ultra en Londres en el que participó en remoto el año pasado con un mensaje que ahora volvió a repetir. Sus llamadas a la acción de esta semana incluyen una lista generada de manera automática con lugares para protestar “de manera ruidosa” en todo el país.
Algunos de los puntos de encuentro en ese elenco difundido por Musk y grupos ultra son inexistentes o inaccesibles por las obras y otras limitaciones para la movilidad. En Oxford, por ejemplo, el lugar para reunirse era una plaza con un nombre inventado.
La mayoría de las protestas más allá de Irlanda del Norte reunieron a pocas decenas de personas, pero hombres de negro enmascarados –el uniforme al que se animaba para protestar– provocaron incidentes en algunas localidades, por ejemplo, en Glasgow, en Escocia.






