
El gobierno justifica la rebaja de la edad penal —propuesta por el partido de extrema derecha— para frenar el crimen organizado, pero la medida ha sido criticada por la Fiscalía, los cuerpos policiales y el servicio penitenciario
‘Barnsoldater’, los niños soldado de Suecia: cómo el país del bienestar se convirtió en una fábrica de sicarios adolescentes
En el centro penitenciario de Rosersberg, situado en las afueras de Estocolmo, faltan pocas semanas para que lleguen los primeros reclusos menores de edad. El edificio que acogerá a los internos juveniles no estará listo hasta el año que viene, por lo que, de forma temporal, optaron por adaptar las antiguas celdas de adultos para que en cuestión de semanas empiecen a recibir a niños de 14 años.
La reforma ya está casi terminada: se encargó mobiliario nuevo, se retiraron las camas adicionales para que cada niño tenga una celda propia, y se pintó la pared en un tono verde boscoso con la intención de que sea más relajante. En la celda también hay un baño privado, un televisor y una ventana sin barrotes por la que se ve un muro de alambre con un paisaje verde detrás y el cielo. Dentro del módulo, los jóvenes detenidos estarán distribuidos en grupos de cinco por sección y supervisados permanentemente por 10 miembros del personal de prisiones, además de psicólogos, pedagogos y profesores.
La medida de encarcelar a menores que hayan cometido delitos graves constituye una de las reformas más polémicas impulsadas por el Gobierno conservador de Suecia con el apoyo de la extrema derecha. El Parlamento aprobó en mayo la primera parte de la ley que autoriza el encarcelamiento de jóvenes de 15 a 17 años. Para la segunda parte del cambio legislativo, que se aprobará durante el mes de junio, el Gobierno tenía la intención de rebajar la edad de responsabilidad penal de 15 a 13 años para los delitos castigados con al menos cuatro años de prisión. Sin embargo, en el seno del Gobierno de coalición hay dudas entre los miembros del partido liberal, por lo que la edad penal podría quedar finalmente fijada en los 14 años tras la votación en el Parlamento. Para cumplir la ley, el país nórdico seleccionó seis centros penitenciarios para recibir a los reclusos adolescentes, de los cuales uno es un centro penitenciario para mujeres.






