
La fecha se conmemora en homenaje al nacimiento de Pedro Escudero, considerado el padre de la nutrición en Argentina y América Latina. La jornada busca reconocer el trabajo de los profesionales que intervienen en la alimentación, la prevención de enfermedades y la promoción de hábitos saludables.
Cada 11 de agosto, Argentina celebra el Día del Nutricionista, una fecha que reconoce el trabajo de los profesionales dedicados a la nutrición y recuerda a una figura fundamental para el desarrollo de esta disciplina en el país: Pedro Escudero.
Médico argentino nacido el 11 de agosto de 1877, Escudero es considerado el padre de la nutrición argentina y latinoamericana por sus aportes al estudio de la alimentación y su relación con la salud. Desde su trabajo médico y académico impulsó el desarrollo de la nutrición como una disciplina fundamental dentro de las ciencias de la salud.
La fecha se convirtió así en una oportunidad para reconocer a quienes trabajan en un área que atraviesa múltiples aspectos de la vida cotidiana: desde la prevención y el tratamiento de enfermedades hasta la educación alimentaria y la promoción de hábitos saludables.
Pedro Escudero nació en Buenos Aires en 1877 y desarrolló gran parte de su carrera vinculada al estudio de la alimentación y sus efectos sobre el organismo.
Fue fundador y director del Instituto Nacional de la Nutrición, una institución que tuvo un papel central en la formación de profesionales y en el desarrollo de investigaciones relacionadas con la alimentación. Por sus aportes, fue reconocido como una figura fundamental para la nutrición tanto en Argentina como en otros países de América Latina.
Uno de sus principales legados fueron las conocidas cuatro leyes de la alimentación, que establecen que una alimentación adecuada debe ser suficiente, completa, armónica y adecuada a las necesidades particulares de cada persona. Estos conceptos continúan formando parte de la enseñanza de la nutrición.
El trabajo de los nutricionistas suele asociarse rápidamente con las dietas para bajar de peso. Sin embargo, la profesión abarca un campo mucho más amplio.
Los especialistas pueden intervenir en diferentes etapas de la vida, desde la alimentación durante el embarazo y la infancia hasta las necesidades nutricionales de los adultos mayores. También trabajan en la prevención y el abordaje de enfermedades relacionadas con la alimentación y en contextos clínicos donde la nutrición forma parte del tratamiento.
Además, los profesionales pueden desempeñarse en hospitales, centros de salud, instituciones educativas, empresas, organismos públicos, investigación y diferentes ámbitos relacionados con la producción y la seguridad alimentaria.
La nutrición tiene un papel fundamental en la prevención de numerosas enfermedades crónicas. La alimentación, junto con otros factores relacionados con el estilo de vida, puede influir en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras patologías.
Por eso, el trabajo de los nutricionistas no consiste solamente en indicar qué alimentos consumir. También implica evaluar las necesidades individuales, los hábitos, el contexto social y económico, las preferencias y las condiciones de salud de cada persona.
En este sentido, las recomendaciones nutricionales no deberían pensarse como recetas universales. Una alimentación adecuada depende de las características y necesidades particulares de cada individuo.






