
Andy Burnham arrasó en Makerfield, el distrito en el norte de Inglaterra donde se enfrentaba a la extrema derecha y que le habilita para ser candidato en unas primarias del Partido Laborista para sustituir al líder del Gobierno.
El alcalde de Manchester, Andy Burnham, ganó este jueves el escaño en el Parlamento nacional que le permitirá retar a Keir Starmer para sustituirlo como primer ministro del Reino Unido. El laborista venció por 20 puntos a su rival de extrema derecha en unas disputadas elecciones que han sido la antesala de las primarias contra Starmer.
Burnham venció en Makerfield, un antiguo distrito minero y tradicionalmente laborista del norte de Inglaterra, contra Robert Keynton, concejal y fontanero local del emergente Reform, el partido de extrema derecha de Nigel Farage. Makerfield ha estado representado por un laborista desde la creación del distrito en 1983, pero la impopularidad del primer ministro y la pujanza de Reform dificultaban la carrera ahora para cualquier laborista. En las elecciones locales de mayo, Reform había ganado a los laboristas 24 de los 25 sitios en juego en el ayuntamiento de Wigan, la ciudad más grande de la zona.
Este jueves, Burnham ganó con el 54% de los votos frente al 34% de Reform y el 7% de Restore Britain, otro partido de ultraderecha. Los demás sacaron el 2% o menos.
Para el alcalde de Manchester, era importante demostrar que puede ganar de manera contundente a la extrema derecha, una de sus principales bazas para justificar su intención de lanzar unas primarias para cambiar al líder de su partido y del país antes de las elecciones generales, previstas para 2029.
En su discurso tras la victoria, Burnham dijo ésta puede ser “la última oportunidad de cambiar” para los laboristas, en un mensaje que apuntaba ya hacia el puesto de Starmer. “No habrá una segunda oportunidad, pero este resultado esta noche es una oportunidad de construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, que le dé la espalda al camino que nos lleva a la política de división que hemos visto en Estados Unidos”, dijo esta madrugada.
El Partido Laborista goza de una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, pero los partidos en el Reino Unido tienen el poder de cambiar al líder del Gobierno en cualquier momento, según una tradición que se ha repetido especialmente en la última década. El Partido Conservador tuvo tres líderes y primeros ministros distintos entre 2022 y 2024, cuando el partido sufrió contra Starmer la peor derrota de su historia.
El mal resultado de los laboristas en las elecciones locales del 7 de mayo desató la carrera para reemplazar a Starmer, que es ahora tan impopular como sus predecesores Rishi Sunak y Boris Johnson, entre otras cosas por el escaso cambio en la marcha de la economía, los servicios públicos y la desigualdad entre Londres y el resto del país, especialmente Inglaterra, en declive. En ese contexto, el partido de Farage es el primero en intención de voto ten las encuestas, con casi diez puntos de ventaja sobre laboristas y conservadores.
Burnham es más popular entre los votantes laboristas que Starmer, que lleva gobernando dos años y ha pasado por varias crisis por dar marcha atrás en algunas medidas o nombrar a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos (ahora investigado por su relación con Jeffrey Epstein).






