
Todos andan pendientes de las cajas. El verano es la temporada alta de las discotecas y los profesionales esperan que 2026 se salde con resultados positivos. Aunque no se hagan demasiadas ilusiones: el runrún insiste en lamentos por locales que cierran, proyectos nuevos que se cancelan, clubes que ahora solo abren los fines de semana y, ay, sueldos que se encogen para los trabajadores de la noche.






