
Hollywood llevaba un verano bastante decente, pero ahora empieza a pasar a ser exultante. Feliz y sudoroso —la ola de calor lleva varias semanas sin dar tregua—, el barrio del cine por excelencia y sus alrededores respiran tranquilos después de un logro que calma sus inquietas aguas, al menos temporalmente: la unión casi mágica en taquilla de La odisea con la última entrega de Spider-Man. Agarradas de la mano, han logrado suministrar más de 400 millones a las taquillas estadounidenses en solo un fin de semana, muy especialmente gracias a los más de 350 millones de Spider-Man: Brand New Day, el mejor estreno de la historia de Estados Unidos. Un combo ganador que, en apenas tres semanas, ha recaudado unos 1.850 millones de dólares en la taquilla de todo el mundo (más de 1.600 millones de euros). Y se espera un puñado más. Así que Hollywood puede seguir respirando, que falta le hace.






