
También hubo protestas en otras partes del Reino Unido como Southampton, mientras miembros de la comunidad sudanesa de Belfast expresaron su inquietud por las crecientes tensiones raciales en la ciudad.
Un ataque con cuchillo desata violentas protestas en Belfast agitadas por la extrema derecha
En una calle residencial adornada con banderas unionistas, cerca de Shankill Road, en Belfast, hombres enmascarados se acercan a una casa con una ventana tapiada y una cámara de seguridad instalada en el exterior.
Mientras una mujer perteneciente a una minoría étnica observa desde una ventana del piso de arriba, algunos de los hombres se abalanzan sobre la puerta principal y la derriban. Con el aire cargado por el humo de los fuegos artificiales, atacan las ventanas de la planta baja con ladrillos.
Mientras irrumpen en la propiedad, algunos afirman estar “liberándola”. En un grafiti cercano se lee: “Viviendas locales para la gente local”. Una mujer entre la multitud le dice a su amiga: “Hay nenas chiquitas adentro”.
Cerca de allí, alguien prendió fuego a un coche. Mientras se desataba el caos, un hombre con una máscara con forma de calavera pidió a la gente que guardara los teléfonos. Los helicópteros sobrevolaban la zona y dos agentes de policía observaban desde su coche cómo el humo se elevaba hacia el cielo, pero parecían haber llegado a la conclusión de que no era seguro intervenir.
Para cuando llegaron los refuerzos de cuatro furgones policiales, los cientos de personas que conformaban la multitud ya se había dispersado, dejando tras de sí solo a unos pocos rezagados.






