
La presentación ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU busca acelerar un pronunciamiento sobre las consecuencuas del fallo en la causa Vialidad. El impacto de las declaraciones de su abogado sobre que podría competir en las PASO. La candidatura presidencial como una salida para su libertad.
“Cristina no es chorra ni cucaracha”: las claves de la denuncia de CFK ante la ONU que busca revertir su condena
Cristina Fernández de Kirchner guardó silencio durante medio año, esperó a que se agotaran las instancias judiciales en la Argentina y pateó el tablero. Nadie, excepto sus abogados, sabía que presentaría una medida cautelar para revertir la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La estrategia judicial es, en realidad, una estrategia política, y CFK está dispuesta a todo por conseguir su libertad. Hasta a ser candidata a presidenta.
La decisión de ir al Comité de DDHH de la ONU, antes que a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no fue casual. La expresidenta eligió ese camino con un objetivo claro: apurar los tiempos y forzar un pronunciamiento sobre la causa Vialidad, si no sobre el fondo, al menos sobre sus consecuencias inmediatas. Sus dos nuevos abogados, el español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim, anunciaron cuatro presentaciones durante la conferencia de prensa en el Hotel NH Buenos Aires: una medida cautelar para revertir la inhabilitación política, otra para cambiar las condiciones de la prisión domiciliaria, una tercera para modificar la composición de la Corte Suprema y, finalmente, una presentación de fondo contra la condena.
“En el comité hay un acceso directo, cualquier ciudadano que tiene sus derechos violados puede ir al comité de la ONU. En la CIDH primero hay que pasar por una comisión, es un proceso”, explicó Valim, un abogado especialista en lawfare que llevó a cabo la defensa de Lula da Silva en la causa Lava Jato.
Durante ese proceso judicial, que llevó a Lula a pasar un tiempo preso en una cárcel común antes de que el Tribunal Supremo de Justicia anulara la condena, el presidente brasileño consiguió que el Comité de Derechos Humanos solicitara la suspensión provisoria de su inhabilitación política. Meses después llegó el fallo del máximo tribunal brasileño y, más tarde, la decisión definitiva de la ONU, que concluyó que el juicio a Lula había violado su derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial.
La ex presidenta se mira en el espejo de Brasil y aspira a que suceda lo mismo con ella. Quiere que la ONU suspenda su inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos y que flexibilice las condiciones de su detención, y se prepara, incluso, para ser candidata en 2027 si es necesario. “Ella tiene interés en recuperar su libertad, y está dispuesta a pelear por todo”, afirma un dirigente de su círculo chico, que visitó a la ex presidenta días antes de que se oficializara la presentación.
La bandera “Cristina presidenta” comenzó a coquetear con lo real. Lanzado como parte de una estrategia comunicacional de La Cámpora para acumular políticamente en la interna con Axel Kicillof, el operativo clamor busca hacer pie, ahora, en la estrategia internacional.
“Nosotros vamos a pelear para que pueda suceder, eso es lo que dice Máximo. Y cualquiera que diga que no se puede es un ignorante o un mala leche”, sacaban pecho desde las filas de La Cámpora, poco después de la presentación oficial y de que Máximo Kirchner declarase, en diálogo con varias radios, que su candidata presidencial era Cristina, su madre. Fue un día intenso, en el que el cristinismo buscó marcar la agenda con entrevistas, la conferencia de prensa, la publicación de una carta de CFK, en la que prometió que “muy pronto volveremos a caminar juntos”, y varias publicaciones en medios internacionales, como El País de España y Libération de Francia.
[AHORA] "Queremos que Cristina sea candidata": Máximo Kirchner afirmó que "cualquiera" que "quiera presentarse" para "gobernador o a presidente", puede, y ratificó que la expresidenta "demostró" su "vocación" de "querer participar" en la vida política.
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— ElCanciller.com (@elcancillercom) July 29, 2026
Uno de los abogados de CFK, el español Borrego, incluso subió la apuesta cuando aseguró, durante la conferencia de prensa, que CFK ya estaba en condiciones de presentarse en las PASO si así lo quisiera. “¿Las primarias son elecciones para un cargo público? En principio no. Son elecciones preparatorias para las futuras elecciones de un cargo público, por lo tanto al sistema PASO Cristina Fernández de Kirchner se podría presentar. ¿Por qué? Porque no es cargo público”, aseguró.
La afirmación del abogado generó un revuelo en el cosmos panperonista, en donde se leyó la declaración de Borrego como un mensaje a Kicillof. Si CFK quería ir a una PASO en 2027, por más que estuviera proscrita, era porque buscaba disputarle la legitimidad del voto peronista al gobernador bonaerense. “Vamos aclarando el panorama”, tuiteó Teresa García, diputada nacional y referenta del peronismo bonaerense muy cercana a CFK, sobre el comentario de Borrego de que CFK podría ir a una interna.
En el kicillofismo decidieron tomar las declaraciones con cuidado. En el equipo del gobernador aseguraron que Kicillof “respetaba” la decisión de La Cámpora de proponer a CFK como candidata a presidenta, pero que creía que era “prematuro”. “No tenemos problemas en que los distintos sectores del peronismo propongan candidatos cuando quieran, a nosotros nos parece prematuro, por eso no hablamos de candidatos por el momento, pero respetamos lo que hagan los otros sectores”, sostuvieron en La Plata.
En el entorno de CFK, sin embargo, buscaron matizar las declaraciones del abogado español. “Es la interpretación válida de un jurista. Pero, ¿cuál sería el sentido? La Justicia electoral va a decir que no se puede presentar, sería irracional”, aseguraron desde el círculo chico de la ex presidenta, donde insistieron que la búsqueda de CFK es una sola, y es conseguir su libertad.
Existen diferentes mecanismos para lograrlo. Una es la estrategia judicial. Otra es la legislativa, que es en la que está trabajando Miguel Ángel Pichetto junto a varios diputados cristinistas, como Eduardo Valdés, con el objetivo de aprobar una ley que permita declarar la nulidad del fallo. Pichetto sostiene que, como la condena de Cristina configura un caso grave de proscripción, el Congreso está facultado para modificar la legislación y establecer mecanismos que suspendan la inhabilitación de los derechos políticos de Cristina. Utiliza, a modo de ejemplo, el antecedente del fallo Muiña del 2×1, en el que el Congreso intervino legislando que el beneficio no podía aplicarse a los genocidas, y la Corte Suprema tuvo que fallar en consecuencia.
Y después está la política. Cristina está acumulando para crear las condiciones políticas que le permitan revertir la condena, y necesita para lograrlo que el peronismo gane las elecciones en 2027. Todavía no tiene candidato propio para conseguirlo, la puerta está abierta, tanto para un postulante externo, como Sergio Massa, como para una fórmula de unidad con Kicillof. Y coquetea, a partir de ahora, con una opción más: que sea ella misma quien compita para ganarle la elección a Javier Milei y conseguir la libertad.
MCM/MG






