
Los resultados forenses y rastrillajes serán claves para reconstruir cómo ocurrió el crimen. La querella sostiene que existen pruebas contundentes contra Claudio Barrelier, pero no descarta nuevas responsabilidades.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada muerta en Córdoba tras una semana de búsqueda, ingresó en una nueva etapa marcada por las pericias forenses pendientes, la reconstrucción de las horas previas al crimen y la posible ampliación de responsabilidades más allá del único detenido hasta el momento, Claudio Barrelier.
Aunque el fiscal Raúl Garzón adelantó que el asesinato se habría producido durante la noche de la desaparición de la joven o en las primeras horas del día siguiente, los resultados definitivos de la autopsia y de los estudios complementarios serán determinantes para establecer de manera oficial la fecha, la causa precisa de la muerte y la mecánica del homicidio.
La confirmación de que Agostina fue víctima de un femicidio profundizó el dolor de su familia y modificó el rumbo de la causa. La imputación inicial por privación ilegítima de la libertad deberá ser recalificada por una figura más grave, que podría derivar en una acusación de homicidio agravado, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
Uno de los principales focos de la investigación sigue siendo la vivienda de Barrelier, ubicada en barrio Cofico, donde los investigadores secuestraron elementos considerados relevantes para la causa.
Según trascendió, en el lugar se detectaron manchas de sangre y sectores que habrían sido limpiados con lavandina, una circunstancia que ahora forma parte de los análisis periciales. La hipótesis de los investigadores es que el crimen pudo haberse producido dentro de esa casa.






