
“En el momento en que estoy enfocando al arquero se levanta una sombra. Ni siquiera me di cuenta de que era Diego Armando Maradona y mucho menos que había sido el gol con la mano”, explicó el argentino Eduardo Longoni, que, con su cámara analógica, captó aquello que el astro negó durante varios años y que fue una de las más célebres instantáneas del fútbol.
Pablo Perantuono – Un partido cargado de historias
El estadio Azteca es una de las 16 sedes del Mundial 2026 de fútbol, pero es el más mítico de todos, el rey absoluto, no solo por ser el que mayor aforo acumula con más de 80.000 asientos, sino también por ser el que más historia tiene detrás, y una de ellas cumple exactamente cuatro décadas.
En plena celebración del Mundial, se han cumplido 40 años del gol icónico de Diego Armando Maradona que se conoce como ‘La Mano de Dios’ que tuvo lugar en México 1986 en el Estadio Azteca de la capital mexicana, y también un 22 de junio, en el que Messi escribió su historia al ser el máximo goleador en mundiales y que lo vincula con la leyenda argentina.
Ese 22 de junio de 1986 se disputaba un Inglaterra-Argentina en los cuartos de final de ese Mundial de México, un partido que llegó en un contexto político relevante, tan solo cuatro años después de la Guerra de las Malvinas y con la herida todavía abierta.
No solo eso, sino que también el encuentro llegó después de que México sufriera un fuerte terremoto de magnitud 8.1 en la escala de Richter, que dejó miles de muertos y dejó daños en parte de la infraestructura de las ciudades del país poco antes de acoger el Mundial de 1986.
En aquel partido el resultado fue favorable para la selección argentina por un 2-1, con dos goles de Maradona, uno de ellos siendo uno de los momentos más icónicos dentro de una Copa del Mundo, frente a 110.000 asistentes. Y entre ellos estaba un fotógrafo que realizó una de las instantáneas más destacadas de la historia del Mundial.
Existen dos fotografías que capturaron a Diego Armando Maradona marcando el gol con la mano, una en color y otra en blanco y negro, esta obra del argentino Eduardo Longoni, que, con su cámara analógica, y en la que podía apreciar aquello que el astro negó durante varios años y que ha sido una de las más célebres instantáneas del fútbol.






