
Un informe oficial que habló de “una estúpida carnicería humana”, un expediente policial con el nombre de 20 sobrevivientes y el testimonio de descendientes fueron claves para reabrir la investigación por el fusilamiento de entre 50 y 70 indígenas moqoit en el Chaco. Es un proceso similar al que derivó en la sentencia por la masacre de Napalpí.
Una metodología del exterminio: las masacres de Rincón Bomba y Napalpí
Murió la última sobreviviente de la Masacre de Napalpí a los 115 años
Un anuario oficial que habla de “estúpida carnicería humana”, el testimonio de una víctima directa y un sumario policial con el nombre de 20 sobrevivientes retenidos antes de poder emprender el doloroso camino del regreso; fueron la punta del ovillo para una investigación que permite hoy que la Justicia argentina se encamine a producir su segundo juicio penal por la verdad histórica de una masacre indígena.
Se trata de la “Masacre de El Zapallar” perpetrada por la policía de territorios nacionales el 7 de septiembre de 1933 contra población moqoit en territorio chaqueño e investigada desde hace 12 años por la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de Chaco que en el plazo de dos meses tiene previsto interponer el pedido de elevación a juicio, según confirmó el fiscal adhoc Diego Vigay a elDiarioAR.






