

De todas las cosas que México le arrebató y España le devolvió, a Lydia Cacho le conmueve la sencillísima posibilidad de imprimir su nombre y sus apellidos en el buzón de su casa, en Málaga. “Recuerdo perfectamente aquel momento. Hacía 30 años que no podía tener mi nombre en el buzón y que no daba mi dirección a casi nadie”, relata ahora la periodista y escritora mexicana, exiliada en Europa desde hace siete años por las amenazas que todavía la hostigan en su país natal, donde fue torturada a cuenta de sus investigaciones. Cacho está de vuelta por primera vez en México para un viaje relámpago en el que presenta su primera novela, Un halcón bajo mi ventana (Lumen), la historia de una adolescente que crece bajo el ala de una madre revolucionaria y un padre más bien tibio en los años de la brutal represión del régimen unipartidista del PRI. Algo hay de ella misma en este relato, aunque su protagonista es mayor de lo que ella era entonces.







