
La coincidencia entre el ministro de Justicia y el juez que investiga a Manuel Adorni despertó suspicacias en medio de la negociación por los pliegos judiciales y la puja por el control de los tribunales federales.
La imagen difundida este miércoles por el Gobierno parecía, a primera vista, una postal protocolar más de una misión internacional. Pero en la Argentina de Javier Milei pocas fotografías son inocentes. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, apareció junto al juez federal Ariel Lijo en París, en el marco del plenario del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y la coincidencia rápidamente despertó suspicacias políticas y judiciales.
No se trata solamente de que Lijo sea el magistrado que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. Tampoco de que el viaje ocurra en medio de las negociaciones abiertas por los pliegos judiciales y la futura integración de la Corte Suprema. La escena condensa, además, varias de las tensiones que atraviesan simultáneamente al oficialismo: la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, la disputa por la conducción de Comodoro Py y la puja por los próximos nombramientos en el Poder Judicial.






