
Si algo quedó en evidencia a lo largo de los últimos 24 años es que Máxima Zorreguieta es el centro de atención en todos los eventos en los que dice presente, ya sea como anfitriona o invitada. Esto se da no solo por su carisma y simpatía, sino también por su vestimenta, que suele adaptarse a la ocasión: desde un conjunto de pantalón y saco para una reunión hasta un vestido midi liso color naranja para cenar con el presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca. Justamente, esta semana junto al rey Guillermo Alejandro organizaron en el Palacio Real de Ámsterdam el tradicional banquete para el Cuerpo Diplomático y decidió desempolvar del armario una pieza que estrenó hace 18 años y complementarla con una de las piezas más preciadas de su colección de joyas.
El miércoles 23 de abril, los reyes de los Países Bajos abrieron las puertas del Palacio Real de Ámsterdam para recibir a los integrantes del Cuerpo Diplomático en el marco de la cena anual que tiene como objetivo “propiciar el contacto entre representantes neerlandeses y extranjeros”, según indicó la casa de Orange-Nassau. El tema de este año fue “política y gobernanza” y el monarca dio su tradicional discurso, frente a los 140 invitados, en el cual habló sobre “la cooperación internacional y el papel indispensable que desempeñan los diplomáticos”.

Como una de las principales impulsoras de la moda circular, para esta ocasión, la reina Máxima decidió usar una pieza que lleva 19 años en su guardarropa: un vestido escote palabra de honor color fucsia al cuerpo con volados en la parte inferior. Se trata de un diseño de Natan, su firma de cabecera, que estrenó el 1 de septiembre de 2007 para la celebración por los 40 años de su marido, que se realizó en el Palacio Het Loo, ubicado en la ciudad de Apeldoorn. Lo reutilizó en junio de 2024 durante el fin de semana del casamiento de la condesa Leonie von Waldburg-Zeil-Hohenems y el conde Caspar Matuschka, que se celebró en Austria.

En esta ocasión lo combinó con un chal a tono, un clutch plateado y un par de stilettos de Giovani Rossi. Pero sin duda, toda la atención estuvo puesta en la joya ancestral que llevó sobre la cabeza: la corona conocida como “pavo real o cola de pavo” por su peculiar forma. Es una pieza de 1897 de rubíes confeccionada por Johann Eduard Schurmann & Co. para la reina Guillermina y que pasó de generación en generación hasta que, después de unos años sin ser vista, cayó en manos de Máxima cuando aún era princesa. Es una de sus posesiones más preciadas e incluso fue la primera tiara que usó su hija mayor, Amalia de Orange, la heredera al trono, cuando alcanzó la mayoría de edad.

En esta oportunidad, Zorreguieta optó por ponerse el set de joyería completo, lo cual incluye un collar, un brazalete, aretes y un anillo, y lo curioso es que también lo utilizó hace dos años para encabezar el mismo evento. En aquel momento lo combinó con un espectacular vestido rojo de manga larga con un tajo en la falda de Natan, con unas sandalias con tirantes y una cartera con brillantes en un tono bordó.






