
El Presidente compartirá el acto con Adrián Ravier en su primera actividad pública desde su designación. La aparición coincide con la llegada del exYPF Fabián Fernández a la Secretaría de Prensa y consolida la influencia del principal asesor presidencial sobre un área que hasta ahora orbitaba alrededor de Manuel Adorni.
La cena que este martes por la noche organizará Fundación Faro tendrá una excusa formal y una lectura política bastante más profunda. Javier Milei presentará en sociedad a Adrián Ravier, el economista pampeano que acaba de asumir como vocero presidencial. Pero la escena también funcionará como la confirmación de un movimiento que viene gestándose desde hace semanas dentro de la Casa Rosada: el desembarco formal de Santiago Caputo sobre el área de Comunicación del Gobierno.
La actividad comenzará a las 19.30, sin acceso a la prensa, y reunirá a buena parte del ecosistema intelectual que rodea al Presidente. Además de Ravier, Milei compartirá escenario con el economista estadounidense David Friedman, hijo del Premio Nobel Milton Friedman; Agustín Laje; Martín Krause y Alberto Benegas Lynch (h). Oficialmente, la convocatoria busca reforzar las ideas económicas que sustentan el rumbo del Gobierno.
Sin embargo, la foto también ofrece una lectura política más profunda. Ravier, hasta la semana pasada diputado nacional por La Libertad Avanza, no es un cuadro surgido de la estructura tradicional de la Casa Rosada. Proviene del universo construido alrededor de Faro, el think tank libertario con sede en Reconquista 40 que, aunque tiene a Laje como presidente, es considerado dentro del oficialismo una de las principales plataformas de influencia de Santiago Caputo.
Esa secuencia se completó este lunes con otro nombramiento. El nuevo secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, también pertenece a un ecosistema cercano al principal asesor presidencial. Hasta hace pocos días se desempeñaba como gerente de Prensa y Medios de YPF bajo la órbita del vicepresidente de Relaciones Institucionales, Guillermo Garat, socio de Caputo en la consultora Move y una figura clave en el esquema de distribución de la pauta publicitaria de la petrolera estatal.
Leídas en conjunto, las dos designaciones permiten observar una reorganización más amplia. Desde el inicio de la gestión libertaria, la comunicación estuvo concentrada alrededor de la figura de Manuel Adorni. El entonces vocero monopolizaba las conferencias de prensa, las principales explicaciones públicas del Gobierno y buena parte de la construcción narrativa del oficialismo. Pero la crisis política y judicial que atraviesa desde hace meses abrió un vacío que rápidamente comenzó a ser ocupado.
En la Casa Rosada nadie lo presenta en esos términos. Oficialmente, se trata de un proceso de redistribución de funciones. Sin embargo, distintos sectores del oficialismo interpretan el movimiento como una nueva expansión de la influencia del asesor presidencial hacia un área que hasta ahora no controlaba de manera directa.
El escenario elegido para exhibir esa nueva arquitectura tampoco es inocente. Fundación Faro fue concebida por Milei y Caputo como una plataforma para producir, financiar y expandir las ideas libertarias. Pero quienes conocen su funcionamiento interno señalan que en realidad se trata de una estructura destinada a la recaudación libertaria, con Francisco Caputo, hermano mayor de Santiago, como su verdadero “monje negro”. Alejado de los reflectores y sin exposición pública, fue el encargado de construir los puentes con el sector privado, articular la relación con empresarios y transformar a Faro en una estructura de poder con capacidad de incidencia real sobre la agenda gubernamental.




