
El Presidente participó de una vigilia por el 210° aniversario de la Independencia en la Casa Histórica de San Miguel de Tucumán, junto a mandatarios provinciales aliados. En la Catedral Metropolitana encabeza el Tedeum. Es el primer gran despliegue territorial tras la salida de Adorni.
Javier Milei encabezó el acto central por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, en un despliegue que reunió a trece gobernadores aliados y a la plana mayor de los bloques legislativos de La Libertad Avanza. Así, el Presidente logró convertir el festejo por el 9 de Julio en un virtual relanzamiento de su gobierno de cara a la segunda mitad del año y sobre todo luego del golpe que significó la investigación por enriquecimiento ilícito que afronta el ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
“Le queríamos sacar la bota a las provincias que fueron sometidas. Y ese pacto pasó a propuestas concretas. También evitamos una hiperinflación”, dijo durante su discurso. “Hicimos el ajuste más grande de la humanidad, sacamos el cepo, aprobamos el RIGI”, insistió orgulloso de los achiques que su administración viene haciendo a las políticas públicas.
El Presidente llegó a Tucumán alrededor de las 23 junto a su hermana Karina y fue recibido en el aeropuerto por el gobernador Osvaldo Jaldo, a cargo de la organización del evento. De allí partió hacia la Casa Histórica donde encabezó la vigilia patria, cuyo tramo central —el discurso presidencial— se produjo pasada la medianoche, ya en los primeros minutos del 9 de julio, con transmisión nacional. Para el acto se desplegó un operativo de seguridad reforzado que incluyó controles terrestres y aéreos y la prohibición de venta y consumo de alcohol en la plaza Independencia y sus alrededores.
Del acto también participaron el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli.
También estuvo la vicepresidenta, Victoria Villarruel, invitada por Jaldo y con agenda propia. Fue el primer cruce público de ambos desde el desaire mutuo en el Día de la Bandera, en Rosario. En Tucumán el protocolo oficial previó que la vice no comparta el escenario con el Gabinete y de hecho, como era de esperar, no cruzó palabra con su compañero de fórmula.





