
Con la muerte de Slavenka Drakulić el domingo pasado, a sus 77 años, desaparece una de las voces más singulares, lúcidas e influyentes de la literatura y el pensamiento europeo de las últimas décadas. Escritora, periodista, ensayista y observadora infatigable de las transformaciones políticas y morales del continente, Drakulić dedicó su vida a explorar los lugares donde la historia se encuentra con la vida cotidiana, donde la ideología fustiga las mentes y los cuerpos; es decir, donde las grandes turbaciones políticas terminan por marcar los destinos de las personas.






