PAMI, Remediar y salud mental: el ajuste de Milei, ahí donde mas duele

elDiarioAREl Diario Ar15/04/202616 Views

El ajuste sanitario del Gobierno de Javier Milei suma nuevas señales de alarma: el cierre del programa Remediar, el vaciamiento del PAMI y el anuncio de cambios en la Ley de Salud Mental. En un contexto de crisis social y aumento de padecimientos, especialistas advierten que el recorte en medicamentos y prestaciones puede traducirse en enfermedades y muertes evitables.

Pocas cosas expresan tan nítidamente a un Gobierno como su vocación por cuidar (o no) a quienes están sufriendo o tienen una enfermedad. Un gobierno insensible de la realidad de su gente nunca puede ser un buen gobierno más que para el –cada vez más chico– círculo de poder que lo sostiene.

Para muestra sobra un botón dice el dicho y para dar cuenta del rumbo de Milei no hace falta más que mirar sus últimas definiciones en materia sanitaria: cierre del histórico programa Remediar, vaciamiento del PAMI y finalmente anunciaron una modificación en la ley de salud mental que entre cosas pretende legitimar el ajuste que vienen haciendo en el sector. 

El cierre del Programa Remediar

El Remediar fue, desde sus inicios en el año 2002, mucho más que un programa de medicamentos gratuitos. Fue una política pública que venía a garantizar el acceso al 85% de los fármacos que una población puede requerir para tratar sus enfermedades pero también vino a potenciar el rol del sistema público ahí en cada rincón del país. 

El programa llega a 8 mil centros de salud en todo el país y mediante estos a 19 millones de personas que tienen cobertura pública exclusiva, con un botiquín que contiene por ejemplo antibióticos como la amoxicilina, tratamientos para el hipertensión como enalapril o la metformina para la diabetes entre las 74 formulaciones que llegó a contener el programa. 

Hay que decirlo claro: el retiro de este programa va a generar enfermedades y muertes evitables, como no puede ser de otra manera en un programa que garantiza el acceso de los medicamentos necesarios para niños y niñas, embarazadas, personas con enfermedades agudas y crónicas, adultos mayores. 

La contracara es contundente si observamos la realidad de esta política durante los Gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner. En los cuales los botiquines pasaron de contener de tener 22 a 54 medicamentos en el 2011. En el año 2013 se llegaron a distribuir 176.000 botiquines con un total de 44 millones de tratamientos. 

Ajustar sobre los jubilados y el PAMI: la cobardía más grande de todas

La jubilación mínima quedó en $380.000 y un bono (congelado desde el 24´) de $70.000, sobre este ajuste el presidente Javier Milei y el ministro de Salud, Mario Lugones, avanzan contra uno de los derechos principales a atender en esta población: su salud. 

Más de 8.500 médicos/as y 3.200 odontólogos/as de cabecera de la obra social más grande de latinoamérica (con más de 5 millones de afiliados) se encuentran en paro para reclamar una recomposición salarial, ya que esos profesionales están cobrando 2100 pesos la consulta (menos que dos alfajores).

La crisis en el sistema de prestaciones de PAMI fue antecedida por un vaciamiento salarial y también en insumos: recordemos que venimos del achique en los medicamentos gratuitos del PAMI, que al aumentar los requisitos lograron dejar afuera a miles de jubilados. 

La entrega de medicamentos es una doble apuesta: asegurar el acceso y la continuidad de los tratamientos pero también cada vez que el Estado interviene como un “gran jugador” con estos programas de compras actúa regulando el mercado. Romper PAMI y Remediar, va a generar aumento de precios en medicamentos. 

El problema es la ley de presupuesto, no la ley de salud mental

Estamos atravesando una profunda crisis de salud mental: 1 de cada 3 argentinos presenta padecimientos relacionados con ansiedad, depresión, insomnio, consumos problemáticos. Cada 2 horas una persona define quitarse la vida, lo cual implica que la tasa de suicidio es mas alta que la tasa de homicidios en la Argentina. 

En este contexto Miei llevó la inversión en salud mental a la más baja en muchos años destinando apenas el 1.45% del presupuesto en salud. Este es uno de los puntos centrales del debate para dejar atrás las hipocresías: Sin inversión las leyes son papel pintado.

La ley aprobada en el año 2010 no hace ni más ni menos que seguir lo que los principales sistemas de salud del mundo están haciendo: 

  • Dejar atrás los manicomios donde las personas pasaban años internadas para ir a un modelo de internaciones breves en hospitales generales que permita estabilizar y luego una externación acompañada. 
  • Estimula la conformación de equipos interdisciplinarios en todos los niveles del sistema (hospitales y centros de salud) donde participe un psiquiatra pero además que se jerarquice la mirada del psicólogo, el trabajador social y otras disciplinas. 
  • Y el punto que sin dudas más le incomoda a Milei. La actual Ley fija un piso del 10% de la inversión en salud para salud mental. 

El factor común es que esto no solo es ajuste es transferencia de recursos. Están quitando dinero para los jubilados, para garantizar medicamentos y para cuidar la salud mental, y la están llevando toda a sostener un modelo de endeudamiento y bicicleta financiera donde algunos pocos están ganando mientras la mayoría nos quedamos con la “ñata contra el vidrio”. 

Decimos que la salud es un pilar de la democracia porque la salud pública y sus trabajadores son un gran símbolo de una tradición Argentina por el cuidado y los derechos conquistados. En cada pueblo de este país hay una trabajador de la salud que no solo está cuidando a una persona, cuida una forma de ser en democracia donde nadie se queda afuera. 

Podés leer la noticia haciendo clic acá

Más vistos
Cargando

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad