

Es uno de los grandes misterios de la música popular española: el aparentemente inagotable manantial de nuevas propuestas con remite granadino. Una abundancia que despierta explicaciones de todo jaez. Antonio Arias, al que conocimos con 091, asegura que tiene que ver con el agua que recibe la ciudad tras pasar por vetas que en otros tiempos acogían oro, plata y otros preciados metales.





