
Una investigación demuestra que el comportamiento depredador del nóctulo gigante, capaz de cazar pájaros en pleno vuelo, ya quedó inmortalizado en 1611 por el pintor flamenco Jan Brueghel el Viejo, siglos antes de que la ecología moderna pudiera documentarlo.
Aunque la costumbre del nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus) de cazar pajaritos en vuelo no fue documentada por la ciencia hasta hace menos de un año, el pintor flamenco Jan Brueghel el Viejo la plasmó en un cuadro del siglo XVII, según acaba de revelar un equipo de investigadores españoles. En un trabajo publicado este lunes en la revista PNAS, los autores identifican un cuadro pintado en 1611 que representa el momento exacto en el que el depredador intercepta a su presa en pleno vuelo.
La obra El Aire, que se exhibe actualmente en el Museo de Bellas Artes de Lyon, es una minuciosa y extraordinaria alegoría del medio aéreo que representa más de 60 especies de aves y varios murciélagos. Mientras trabajaba en la identificación de monos y loros en cuadros del pasado, el primer autor del trabajo, Pedro Romero-Vidal, reparó en la presencia de los murciélagos en esta obra. En la esquina superior derecha del cuadro le llamó la atención un detalle: el murciélago llevaba un pájaro en la boca, un comportamiento de los nóctulos que no fue documentado por científicas españolas hasta el año pasado.






