
Una yegua conmovió a los invitados durante el velorio tras relinchar al momento de ver a su dueño dentro del ataúd. Las imágenes, que se viralizaron en redes sociales, fueron tomadas el pasado lunes en Blumenau, en el estado de Santa Catarina.
Según consignó G1, el difunto era Pedro Krug, de 70 años. Se trataba de un granjero que vivía en el barrio García, querido y valorado por la comunidad. Tras su fallecimiento, amigos y familiares organizaron una ceremonia en un rancho de su propiedad. Fue durante aquel evento que surgió la filmación que recorrió Internet.
La grabación muestra a Nina al momento de ingresar a la vivienda, y cuando se encuentra con el féretro, que tiene dispuestos encima algunos de los elementos personales del granjero -un sombrero por ejemplo-. Delante de quien supo ser su dueño, el animal relincha y provoca la emoción de quienes lo rodean, que rompen en llanto.
Pedro Krug era conocido como el “tío Pedro”. El comediante Tiago Junkes le dedicó un homenaje en la red social X: “Una verdadera figura legendaria de nuestra región. Narrador de historias, amigo de amigos y un hombre para todo”, escribió. Era amante de los caballos. Antes de Nina, tuvo otro llamado Pingo, que vivió 33 años.

En declaraciones al portal brasileño, la hija de Krug se refirió al vínculo que su padre mantenía con Nina y destacó la cercanía entre ambos. “Le enseñó a dar la pata, a apoyarse sobre él. Siempre fue muy cariñoso”, evocó. Durante ocho años, Pedro convivió con el animal, al que no solo atendía, sino con el que compartía rutinas. Entre las actividades que más disfrutaba, solía llevarla para que los chicos pudieran montarla y pasar un buen momento.
No es la primera vez que ocurre un hecho de similares características. En abril de 2024, una usuaria de Tik Tok compartió en la plataforma china el video de una perra que llora el fallecimiento de su dueña -una ciudadana estadounidense identificada como Julieta Millon. “Ella seguirá cuidándote”, dice la descripción del posteo.
En el clip que compartió se pudo ver el lugar repleto de flores blancas que rodeaban al féretro. En una de las sillas estaba sentado el animal, que cabeceaba mientras velaban a su compañera de vida. Además de los casi cinco millones de likes, la joven recibió miles de comentarios de personas que contaron sus experiencias.
“Cuando mi abuela falleció, mi perro falleció al día siguiente”, “así estuvo mi perro cuando murió mi mamá, yo estuve siempre al lado de ella. Le enseñé que su dueña ya no iba a estar con nosotros. Él siempre fue el consentido de la familia” y “cuando falleció mi papá, tuve que darle mucho cariño a mi perro y explicarle que no lo volveríamos a ver. No comió por varios días. Fue muy difícil”, fueron solo algunos de ellos.






