
Un oxímoron. La escritora ecuatoriana María Fernanda Ampuero dice que Pedro Lemebel (Santiago de Chile, 1952-2015) era un oxímoron, porque te hacía llorar con tanta ternura, pero con un rifle en la mano. En sus crónicas se paseaba por la marginalidad de la pobreza y la homosexualidad chilena, la calle, la lucha contra la dictadura y las decepciones de la vuelta a la democracia. La epidemia del sida, la homofobia en las filas de la izquierda, el mundo kitsch y la noche llena de bebida y boleros. Lo narró con una rabia profunda y una prosa que veía lo bello donde abundaba lo feo. Ampuero, a cargo de prologar la nueva edición de Loco afán: crónicas de un sidario, dice que “las nuevas generaciones van a encontrar por primera vez a esta voz increíble, a este pájaro mitológico, extraordinario y de ala rota”. Esta obra junto a Tengo miedo torero y Adiós mariquita linda, acaban de ser reeditadas en España por Seix Barral.





