
Con el respaldo de la UCR y los bloques provinciales, el oficialismo consiguió frustrar la sesión en la que la oposición buscaba avanzar con una interpelación y una moción de censura contra el jefe de Gabinete. En Balcarce 50 interpretan el resultado como una demostración de autoridad política.
Durante toda la semana la oposición intentó instalar una idea: que el Congreso podía convertirse en el ámbito donde comenzara a definirse el futuro político de Manuel Adorni. Este jueves, la Casa Rosada respondió con una demostración de fuerza. La sesión especial del Senado terminó sin quórum y el oficialismo consiguió, con ayuda de la oposición dialoguista, postergar una vez más la discusión sobre la interpelación y la eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete.
En Balcarce 50 no leyeron el resultado únicamente como una victoria parlamentaria. Lo interpretaron como un mensaje político. La continuidad de Adorni, repiten cerca del Presidente, no será resuelta por el Congreso sino por Javier y Karina Milei. “Los tiempos los manejamos nosotros”, sintetizó un importante funcionario del oficialismo en diálogo con elDiarioAR.
La maniobra comenzó a tomar forma minutos antes del inicio de la sesión. La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, terminó de cerrar un entendimiento con la UCR y con los bloques provinciales para convocar el próximo martes a la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde comenzarán a discutirse los proyectos de interpelación presentados por el kirchnerismo y otros sectores de la oposición. La oferta resultó suficiente para desactivar la sesión de este jueves y trasladar la pelea a un terreno mucho más favorable para el oficialismo.





