
Un adelanto de “La verdad en la garganta”, libro de Pablo Solanas. Con el telón de fondo de la Guerra Fría, en esta investigación histórica se ven involucrados personajes misteriosos como el presunto magnicida del presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy; un desertor de la Inteligencia cubana; un agente de la CIA que habla español con acento gringo; guerrilleros sospechados de trabajar para el enemigo; el líder revolucionario Fidel Castro y Roque Dalton, el poeta perseguido, en una trama que resultaría increíble si no fuera porque está rigurosamente documentada.
El 10 de mayo de 1975, Roque Dalton, uno de los poetas más influyentes de El Salvador y de toda Centroamérica, fue ejecutado en su país por integrantes de la guerrilla a la que se había sumado. Desde el primer momento, sobre el hecho trágico se difundieron versiones contradictorias. El crimen fue sometido a distintas interpretaciones. Medio siglo después, aún resta echar luz sobre los motivos reales que tuvieron quienes idearon y decidieron su ejecución. La sombra de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos sobrevuela aquel infausto desenlace.
En 1964, algo más de una década antes de su asesinato, el poeta había sido secuestrado por la Policía Nacional de su país. Sus captores lo mantuvieron oculto durante más de cincuenta días. El objetivo de la maniobra había sido ponerlo en manos de un directivo de la CIA que había viajado especialmente a San Salvador con la misión de convertirlo en doble agente, hacerlo desertar o «anularlo» («Our object is to double, defect or nullify Dalton»). Su caso fue parte de la estrategia más amplia tendiente a desbaratar a los movimientos de liberación que surgían en Centroamérica. El poeta aún no había cumplido 30 años, pero ya era una figura pública conocida por su poesía, por su participación en las luchas antidictatoriales de El Salvador y por su compromiso con la revolución que había triunfado en Cuba y se propagaba por toda la región.






